Antonio Prieto – El laberinto

Posted in Escritores, Textos de Antonio Prieto with tags , on 12 febrero, 2011 by ¡¡Arde Marbella!!

Os presentamos hoy el cuarto relato de Antonio Prieto:

El laberinto

Nos dejaron a la puerta del laberinto y nos dieron a elegir. A la izquierda había el desierto absoluto, a la derecha el mar sin fin.

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Un año más (jodidos)

Posted in Denuncia with tags , , , on 28 enero, 2011 by ¡¡Arde Marbella!!

Por el Niño de la Cotorra.

Me gustaría empezar este artículo con otro título y diciendo que, de una puñetera vez, nuestras vidas han mejorado al menos en lo colectivo. Pero no. La realidad de nuestro pueblo, igual que la realidad en general, invita a todo lo contrario. Basta con echar un poco la vista a lo sucedido estas Navidades y a la precampaña electoral para ver que, efectivamente, tenemos ante nosotros un panorama cuanto menos inquietante.

Así, durante la Navidad hemos podido comprobar cómo los esfuerzos de la Policía Local por erradicar el botellón se han redoblado incluso en fechas señaladas en las que, tradicionalmente, se nos pasaba un poco la mano, quizá para que pensáramos que al año siguiente nuestra suerte cambiaría. Sin perder de vista que el botellón es una nimiedad en comparación con otros problemas a los que nos enfrentamos, también hay que reivindicar que, en cierto modo, es de lo poco que nos quedaba para alternar, debatir o reir fuera de los círculos establecidos por los que mandan, algo que tampoco está al alcance de todos.

Dicho esto, volviendo la vista hacia la marcha de Marbella con vistas al 2011 que acaba de arrancar, hay que recordar que se cumple un año del cierre de Hacienda de Toros, la única esperanza para muchas familias que han sufrido en sus carnes los estragos de las drogas y una de las pocas cosas buenas que, a nivel solidario, tenía nuestro pueblo. Todo ello, naturalmente, sin que se hayan cumplido las promesas de rehabilitación a través del trabajo que para sus usuarios prometía el concejal de Bienestar Social, Manuel Cardeña, y a través de él el equipo de gobierno del PP.

Por otra parte, y a sabiendas de que cada vez queda menos para que las clases menos pudientes tengamos que hacer frente a las consecuencias de la implantación de la zona azul en buena parte del centro, cabe destacar que la alcaldesa y los suyos siguen gobernando como saben, sin otro interés que la permanencia en el asiento y con la confianza que da el saber que no hay oposición. Si a esto le sumamos que los centros de personas mayores del municipio se han convertido en la mejor herramienta propagandística y de reclutamiento que cabría esperar, el PP se asegura una permanencia cuanto menos tranquila y por muchos años. A este respecto, para los peor pensados, conviene puntualizar que lo que desde aquí se reclama no son menos atenciones hacia nuestros mayores, que sin duda la merecen, sino que los jóvenes recibamos lo mismo, o al menos algo parecido. Y es que lo poco que se nos ofrece suele tener tintes bastante propagandísticos o, además de esto, un cierto componente pseudofascista, caso de las espléndidas capeas que se patrocinan desde el área de Juventud, muy en consonancia con nuestros intereses.

Sin embargo, tampoco tranquiliza lo que se propone desde el otro bando en esta absurda dicotomía que se ha impuesto a todos los niveles y que dice mucho de nuestro sistema. Centrándonos en la alternativa que supone la candidatura de Bernal, conviene destacar en primer lugar el carácter unipersonal de la misma. Aunque se rodee de un comité de expertos, no parece probable que el ego del candidato acepte demasiadas recomendaciones. A la vez, la presencia de la ex ministra Magdalena Álvarez como cabeza visible de dicho órgano supone una falta de respeto hacia nuestra inteligencia, lo mismo que la mera presencia de Chaves en nuestro pueblo, al que volvió (al menos de manera oficial) para la presentación de la candidatura del PSOE.

Por otro lado, tampoco resulta creíble que, pese a la arrogancia demostrada en diversas ocasiones, Bernal siga postulándose como el candidato del pueblo. También son del pueblo los gatos y las ratas, los pajaritos y la ruina que llevamos encima (y que muchos no volverán a padecer nunca gracias a nuestros impuestos por mucho que se presenten como luchadores). Y el Percha o el Pelotilla, a los que nunca nadie presentó como candidatos aún sabiendo que podrían ser más honrados que nuestros gobernantes y que muchos los votaríamos sin dudarlo. Por último, habría que pararse a pensar si la presentación de la candidatura de Bernal en el mismo lugar en que Torrente recibía una medalla al final de la segunda entrega de la saga de Santiago Segura es un guiño que nos hace la historia, un fallo de Bernal y su equipo o una mera coincidencia, aunque en cualquier caso resulta inquietante.

Concluyendo, se hace evidente que es necesario hacer algo ante tanta mediocridad para que nuestro color no sea el gris de la ceniza, y que la mala leche, la apatía o las dificultades por las que pasa tanta gente válida no terminen por hacerse crónicas. Sí parece claro que, dada la perversión de nuestro sistema, lo que haya que poner en marcha no puede pasar por el tamiz de un partido político, lo mismo que sería complicado que ocurriera a través de un sindicato. Sea como sea, no es que se acepten sugerencias, sino que son más necesarias que nunca.

Vuelve el circo

Posted in Denuncia with tags , , , on 21 septiembre, 2010 by ¡¡Arde Marbella!!

Por el Niño de la Cotorra.

Junto con el curso escolar y político, en estas fechas llega también una nueva edición del circo mediático montado en torno a la operación Malaya y sus derivaciones o desviaciones, incluyendo entre estas últimas a toda una colección de personajes de lo más triste que llevan unos años haciéndose de oro a costa de hablar de un tema que desconocen profundamente si exceptuamos las fiestas que se habrán pegado junto a algunos de los rostros visibles de la especulación en Marbella. De este modo, el inicio del juicio por la trama de corrupción urbanística desarrollada y amparada por los grandes poderes en nuestro pueblo, que dará comienzo en breve en la Audiencia Provincial de Málaga, ha dado alas a las cadenas televisivas que, siempre dispuestas a mostrar lo peor de Marbella y lo peor de la sociedad en general, llevan desde hace algunos días emitiendo esos programas que hacen que el término telebasura cobre un sentido aún más amplio.

Si bien el más reciente (14/09/10), dedicado en Telecinco a la figura del ex alcalde Julián Muñoz, una sombra de la sombra que fue en su momento, no ha gozado, a Dios gracias, de la aceptación esperada al coincidir con el estreno de la serie Los Pilares de la Tierra, no cabe duda de que el ex presidiario, ex compañero de la Pantoja y millonario, entre otras cosas, se habrá embolsado unos cuantos ceros en su cuenta corriente o en alguna que no haya sido embargada. Convertido en todo un icono de la idiotez nacional, Muñoz sigue paseando su bigote por la televisión a sabiendas de que su presencia asegura beneficios, algo que pudo comprobarse después de que una revista llegara, incluso, a publicar fotos en exclusiva del ex alcalde desnudo, luciendo ese envidiable cuerpo maltratado a costa de nuestros impuestos, aunque por supuesto se trató de un robado, algo que puede ocurrirle a cualquiera mientras se encuentra en un suntuoso barco en alta mar.

No obstante, puede decirse que lo peor había venido la semana anterior de la mano de Antena 3, otra cadena que destaca por su veracidad y la búsqueda constante del bien común a través de sus informativos. Con unas pocas de copas en el cuerpo, ya que sin ellas me hubiera sentido profundamente incapaz, intenté ver el especial de ¿Dónde estás, corazón? en torno, nuevamente, a Julián Muñoz (09/09/10). Con un anuncio de lo más impactante en el que una persona con el rostro oscurecido afirmaba haber recibido una propuesta para acabar con la vida de Muñoz estando en Alhaurín, en el espacio se dieron cita, además de algunos mal llamados periodistas, dos de los representantes más claros de la calaña que eclosionó en nuestro pueblo con la venida de Gil. Así, como invitados figuraban el constructor Alberto Piñana, que sólo denunció los desmanes en materia de urbanismo cuando se le dejó de pagar por tomar parte en alguno de ellos, y el policía o ex policía municipal (quién puede saberlo) Cristóbal Toro, poseedor de condecoraciones inexistentes por su labor en el cuerpo que luce sin rubor en algún que otro festejo, ex rostro visible de una graciosa televisión local y colaborador habitual desde hace unos años de programas de este tipo. Ambos, junto al resto de participantes, situados en un plató en el que, en un alarde de originalidad, además de fotos de Muñoz y sus concubinas se podía ver una mesita llena de fajos de billetes de cincuenta euros. Lo típico de aquí, como todo el mundo sabe. Entre voces e insultos, también hubo tiempo para el humor, ya que, a modo de concurso, los participantes debían ir descartando entre cuatro rubias de sobra conocidas para todos cuál de ellas tuvo un romance con Julián mientras éste estaba con la Pantoja. Tampoco faltaron los momentos entrañables, como cuando Piñana, que no sabemos si se encuentra haciendo campaña para concurrir a las próximas elecciones bajo alguna sigla, donó una sustanciosa cantidad al Club de Baloncesto en Silla de Ruedas de Marbella, porque, a pesar de ser responsable de la construcción de algunas de las rotondas más caras e inútiles del continente europeo, este hombre es ante todo solidario y un buen ciudadano. Y todo ello para aliviar la tensión que suponía la confesión del ex compañero de celda de Muñoz, que por supuesto al final del programa salió a la luz para contar que, mientras estaba preso al ser sorprendido con un poco de chocolate (unos 500 kilos), alguien le pasó una nota en la que le ofrecía un millón de euros por matarlo. No obstante, como es un tipo precavido, quemó inmediatamente la única prueba del ofrecimiento. Junto a él, DEC también contó con la graciosa aportación de otra persona que pasaba por aquel entonces sus vacaciones en Alhaurín de la Torre y que, curiosamente, trabaja en La Pesquera (en teoría propiedad de otro ex convicto) para decir que Muñoz es un mal amigo y que está profundamente decepcionado con él. Una muestra, como el conjunto del programa, de que, pese a que Michelle Obama se pasee por aquí rodeada de escoltas y con el jefe de la Policía Municipal dando vueltas alrededor porque la seguridad de la primera dama estadounidense no lo dejaba acercarse, seguimos siendo el hazmerreír de un país que necesita la risa como nada ante la situación que vive en su conjunto.

No obstante, con políticos como los que tenemos, empeñados en luchas partidistas y no en solucionar nuestros problemas, que como el de la imagen deberían empezar por mejorar la calidad de vida de sus vecinos, seguiremos siendo la carnaza de todos estos buitres. Ya habrá tiempo de verlo en la precampaña que se avecina, que me temo no aportará nada nuevo ni bueno aunque, como siempre, logre captar la atención de buena parte de la ciudadanía.

Lo peor de Omar Janaan

Posted in Humor gráfico with tags , , , , , , on 08 agosto, 2010 by ¡¡Arde Marbella!!

Cuando en el mundo aparece un verdadero genio, puede identificarse por este signo: todos los necios se conjuran contra él“.

Esta cita de Jonathan Swift, que el malogrado John Kennedy Toole usó para dar título a la mejor novela del siglo pasado, nos viene como anillo al dedo para presentar a Omar Janaan: informático, escritor, humorista, artista gráfico… o al menos eso nos hace creer a los necios. No hay nadie en Marbella que, en efecto, encarne mejor al excéntrico, irreverente y holgazán Ignatius J. Reilly, un personaje único, sin parangón en ninguna otra obra de la literatura universal, sin antecedentes; un tipo orondo de Nueva Orleans que debiera repugnar por su desprecio absoluto hacia todo lo moderno y, sin embargo, causa extrema fascinación por su disparatada forma de afrontar la vida. Así es más o menos el viñetista que hoy presentamos. Incluso, por qué no decirlo, guarda cierto parecido físico con nuestro antihéroe americano.

De entrada, podéis navegar por su página personal (Worst of…), llena de desatinos, agudezas y estrafalarios recortes biográficos que os harán reir a carcajadas como si fuera una de las aventuras del propio Ignatius. Si aún tenías ganas, también podéis visitar su blog, donde aparecen todas las viñetas, ilustraciones y dibujos que Omar Janaan realiza.  Su humor ácido, rebelde, combativo, al estilo de Cesc, Forges y El Roto, no ha pasado desapercipido y ya ha empezado a colaborar con varios medios digitales, destacando el periódico Gazeta20.com.

He aquí lo mejor de lo peor de Omar Janaan:

 

Resistencia pacífica a la caspa

Posted in Denuncia with tags , , , , , , on 20 mayo, 2010 by ¡¡Arde Marbella!!

Por el Niño de la Cotorra.

No hace mucho, Paco Moyano, lo que se dice un hombre tranquilo a la vez que una de las personas más entendidas del pueblo en lo que respecta al flamenco o el jazz, tuvo que pasar el trago de entrevistar en la televisión local a Óscar Horacio, ése que, por no decir nada hiriente de momento, también tuvo su propio programa en dicho medio. Ante la cara de estupor de Moyano, el hombre explicaba los pormenores de su llegada a Marbella, a la par que Gil y el aluvión de caspa y podredumbre que le acompañó.

Así, señaló que se encontraba en su Argentina natal escribiendo un libro cuando, como en una película de agentes secretos, sonó el teléfono, lo descolgó y alguien le dijo “Óscar Horacio, acá la cosa está muy mal, vente que Marbella te necesita”. Y claro, ni corto ni perezoso, él cogió sus trastos y se plantó aquí. Lo mismo que pasó con A. Santisteban, A. Caparrós, F. Campuzano y todo un elenco más propio de ocupar su sitio en El crepúsculo de los dioses de Billy Wilder que de tenerlo en la televisión local y, por ende, en nuestras propias vidas y en el presupuesto de Marbella. Toda esta gente comparte el rasgo de haber pertenecido a un tiempo que afortunadamente pasó, aunque esta circunstancia parece que en el pueblo aún no se da.

De este modo, es evidente que muchos de ellos todavía siguen avergonzando a Marbella con su sola presencia, como alguien le soltó un día al ex concejal Lendínez (creo que actualmente sigue huido) al verlo en un bar antes de que llegara la operación Malaya. Y participando en sus medios, en este caso gracias a la dirección de la televisión municipal, de la que naturalmente se encarga el equipo de gobierno. Volviendo a Óscar Horacio, resulta que visitaba las instalaciones de Radio Televisión Marbella para presentar una película en la que retrata  “su Marbella” en compañía de sujetos como Kristina Szekely, la siniestra presidenta del Rotary Club Marbella y otros por el estilo.

Feliz, comentaba que había sido toda una experiencia la de grabar junto a sus amigos un documento visual que fue presentado por todo lo alto que se puede imaginar en el cine de Puerto Banús y que esperaba ayudara a superar la crisis de alguna manera. Incluso llegó a manifestar que no descartaba hacer una serie, no sabemos si con apoyo institucional. El caso es que, mientras uno contempla esperpentos como éste, recuerda que cualquiera, de Marbella o adoptado por ella, que haya querido destacar de alguna manera en algún campo se ha visto obligado a largarse, aunque ahora lo reciban con trompetas una vez alcanzado el merecido reconocimiento a su trabajo.

Esta circunstancia no tiene pinta de variar, al menos por parte de las autoridades, aunque la palabra cambio sea una constante en sus falsas bocas. No obstante, quedan cosas que sí están en nuestra mano, y que quizá haya llegado el momento –si no lo fue siempre- de hacer. Una suerte de resistencia pacífica a la caspa, al vacío, al robo de lo que es nuestro. Y ejemplos no faltan. Uno de ellos lo constituye nuestro ilustre y televisivo ex alcalde, Julián Muñoz, al que el trabajo en un chiringuito ha facilitado su situación actual. Pero no es el único que obtiene beneficios de esta forma: se dice, y seguramente sea cierto, que las visitas al establecimiento han aumentado nada más por verle la cara. Que, también se cuenta por ahí, le cambió bastante cuando alguien de Hacienda, ante su pregunta, le dijo que sí, que naturalmente tendría que esperar la enorme cola para que lo atendieran.

No cuesta nada poner mala cara cuando uno se cruza con alguien así donde sea. Tampoco dejar de ir a los bares, restaurantes y negocios que frecuentan o regentan, que los hay a patadas. Que se sepa, estas cosas no son delito, y hay que evitar, naturalmente, caer en él. No por respeto a una ley que no está hecha para nosotros y que sólo nos tiene en cuenta a la hora de pagar, sino porque nuestra integridad vale más que todos esos juntos. Quizá así nos fuera mejor y nuestra consideración y calidad de vida mejorara un poco. Cuestión de ponerse.

Marbella y sus medios

Posted in Denuncia with tags , , , , , , on 07 mayo, 2010 by ¡¡Arde Marbella!!

Por el Niño de la Cotorra.

De todos es sabido que en Marbella tradicionalmente hemos tenido una clase política que no nos merecemos. Digo tradicionalmente porque esto no se cumple en el caso de Gil, al que el voto masivo convirtió en nuestro merecidísimo alcalde gracias a la estupidez, las ansias de medrar o las pocas ganas de trabajar de gran parte de nuestra población. Exceptuando este caso, nuestros políticos, antes y ahora, se han caracterizado por su apatía, su desinterés y el afán de gobernar, principalmente, para los de fuera y para la tercera edad, que, a diferencia de los jóvenes, devuelve las múltiples atenciones recibidas en forma de votos. Sin embargo, pocos se plantean, al menos públicamente, si hemos hecho algo para merecer los medios de comunicación que hay en la ciudad, refiriéndome con esto principalmente a los escritos, en los que cabría esperar algo más de reflexión o de ideas. Empezando por el Sur, considerado más serio y de más enjundia, como es natural, que un diario local de treinta o cuarenta páginas. Pero la seriedad, en este caso, parece haber quedado para los obituarios o para la sección de Deportes que, como todos sabemos, es la que verdaderamente importa.

Y es que, sin buscar ecuanimidad, que probablemente desapareció en el momento en que la prensa pasó a adquirir una dimensión empresarial sin la que no habría subsistido, sí cabría esperar algo más que loas y palmas continuas a la gestión del PP al frente del Ayuntamiento, así como ataques a la parte contraria, probablemente merecidos por su demostrada ineptitud en la mayoría de los casos. Esto, en ocasiones, da lugar a informaciones que suponen ni más ni menos que un insulto a nuestra ya maltratada inteligencia. Como muestra destacada, podríamos citar aquel día, no muy lejano, en que el periódico llevaba como tema del día una noticia firmada por el delegado de Sur en Marbella, Héctor Barbotta, en la que se afirmaba que la mayor parte de la población de la ciudad consideraba que la crisis no había afectado tanto a la ciudad como al resto del país, por lo que la situación era –debemos deducir que sigue siéndolo– cuanto menos buena. No sabemos si, en el momento de elaborar esta información, Barbotta, que desde hace unos años nos deja sus impresiones en ese ejercicio de surrealismo llamado Blog Malayo (un título que debería molestar a los que siempre velan por el buen nombre de Marbella), se olvidó de la Cafetería Marbella, de Los Monteros, del Don Miguel o del estado del Casco Antiguo, o es que simplemente piensa que, visto lo visto en la ciudad, nos tragamos cualquier cosa por falsa que sea. En cualquier caso, supongo que, como mínimo, situaciones como esta exigen una profunda reflexión.

Y así llegamos al Marbella Express, el medio escrito que sin duda ha calado más hondo en nuestra sociedad aunque muchos sigan denominándolo La Tribuna por la adopción de su diseño o porque al frente de él siguen los mismos siniestros personajes que se encargaron de amplificar todas las mentiras, excesos verbales y tropelías de nuestro en teoría difunto ex alcalde.  Hablamos de Martín Hidalgo y Fernando Gutiérrez de Madariaga, director y subdirector respectivamente. Del primero poco se puede decir que no se sepa ya, empezando por los dos despidos millonarios de que fue objeto y que pagamos entre todos y continuando con las descalificaciones y calumnias que le han hecho contar con innumerables denuncias de todo tipo (algo de lo que habitualmente se jacta). El segundo, aunque no tan conocido como el anterior, no es por ello menos odiado gracias a la sección Milton, esa que él mismo describe como “espacio de humor inteligente” y desde la que lleva años riéndose de las desgracias de este pueblo mientras cobra un sueldo al que muchos no llegaremos en nuestra vida. Aunque se atribuye erróneamente al primero, él fue el responsable de la rememorada frase de que en Marbella no se había visto un jamón hasta que vino Gil a salvarnos. Ambos controlan el día a día del periódico, cuya correspondencia con la realidad o con el periodismo es prácticamente inexistente y en el que, por el trato despótico que suelen recibir, pocas personas duran en sus puestos. Para comprobarlo, basta con echar un vistazo a la evolución de la mancheta en su corta trayectoria.

Pero lo realmente triste de todo esto es que estos dos sujetos, después de dejarse la piel (generalmente ajena) en la tarea de preservar la esencia del gilismo, hayan trabajado para PSOE y PP sin ningún rubor por parte de las dos formaciones, ya que no cabe esperar vergüenza en estos sujetos. Así, una vez constituido con la ayuda de personajes tan nefastos para Marbella como Tomás Olivo, que sigue presente directa o indirectamente en su accionariado, el Marbella Express se puso al servicio del PSOE y comenzó a impulsar la carrera política de Pepe Bernal y su banda. Tras algún tiempo socavando la labor del PP al frente del Consistorio, parece que finalmente los populares han conseguido hacerse con el periódico, y en la actualidad es Antonio Caracuel, hermano de nuestra ambiciosa Teniente de Alcalde, quien hace y deshace a su antojo en él, lo que supone, a modo de demostración visual, que Kika Caracuel haya pasado de no aparecer jamás a ocupar buena parte de sus portadas. Esto, naturalmente, cuando no se dedican a los aspectos más escabrosos de los conflictos bélicos que hay en el mundo, respondiendo al gusto del subdirector, que compensa su ausencia de conocimientos sobre periodismo o expresión escrita con un desmedido afán por la sangre y la violencia heredado, según parece, de sus tiempos en el ejército y de las cerca de trece guerras que, muchas veces simultáneas en el tiempo, aseguraba haber cubierto en un artículo.

Pero volviendo al tema que nos ocupa, lo triste de todo esto es que las ansias de superar el gilismo y su herencia proclamadas a los cuatro vientos por PP y PSOE queden en meras palabras mientras se sigue manteniendo en sus puestos a algunas de las personas que más daño  nos han hecho, haciendo bueno lo de “si no puedes con el enemigo, únete a él” y dejando claro que en política vale todo con tal de conservar el asiento y los privilegios. Así, estaría bien que, en lugar de tanta foto y tantos actos destinados a los que nos visitan, la clase política local, y especialmente el equipo de gobierno, emprendiera una regeneración para dejar atrás de una vez esa etapa, pero con ejemplos como éste o con el de la Policía Local, en la que Rafa Mora sigue imponiendo su ley, parece que estamos condenados a seguir desayunándonos la herencia que nos impusieron.

Mi generación

Posted in Denuncia with tags , , , , , on 17 abril, 2010 by ¡¡Arde Marbella!!

Ha vuelto a llover. Sólo los auténticos salen a la calle cuando llueve. La última vez que pise Marbella era Semana Santa. Me fui contento porque saludé, hablé, bebí y conspiré con gente auténtica. Una cosa quedó clara: los auténticos queremos salir también cuando hace sol. Esa simple intención era ya en sí un logro, un avance. Era la primera vez que de nuestras bocas no salía el epíteto «mierda» acompañando al nombre de este pueblo.

Estudiamos en Málaga. En Granada, Sevilla y Madrid. También hay gente en Barcelona. Otros prueban suerte en Londres, París y Berlín. Sabemos desenvolvernos bien en ambientes hostiles: vivimos lo mejor de los ochenta y lo peor de los noventa. Sin subterfugios, nos vamos haciendo periodistas, maestros, actores, fotógrafos, músicos, médicos, arquitectos, informáticos, historiadores, enfermeros, peritos, psicólogos, trabajadores sociales, traductores, biólogos o farmacéuticos. Los hay, incluso, que se convertirán en ingenieros aeronáuticos. Los que trabajan aquí, los que se buscan la vida, bendicen el día que volvemos para olvidar el hastío. Y todos tenemos proyectos. En la noche, con extremo sigilo, sabemos encontrarnos. Enfilamos la calle Aduar, nos perdemos en los oscuros callejones del puerto y merodeamos por la plaza de los Olivos. También jugamos al futbolín y bebemos cañas en los bares del barrio. No nos queda otra. No hay más. Sólo el consuelo de abrazarnos fugazmente, de besar al colega y preguntarle «tío, ¿qué tal?».

Aspiramos a que eso cambie. Nunca hasta ahora habíamos guardado en nosotros tal anhelo. No falta el que quiere montar un bareto o una sala de conciertos, otros más osados pretenden abrir una librería. Lo mejor del caso es que, sin apoyos municipales, hay ya iniciativas que parecen salir del abismo, como Marbellainformacion.com o Arkham Marbella. Puede ser cierto que la Delegación de Juventud de Marbella esté dispuesta a escuchar propuestas, pero no lo es menos que exija lealtad política o aproveche nuestro esfuerzo para echarse flores. Como otras veces se ha escrito aquí, en muchísimas ocasiones ha demostrado ya el director  del área juvenil que está ahí para los suyos, no para los demás. La consigna es, pues, clara: volver a la ciudad y tomar la iniciativa por nosotros mismos.

Y, ante todo, reivindicamos la autenticidad. La esencia de pueblo que perdimos en el año 1991. Una canción de Los Muertos de Cristo, incluida en su fabuloso disco Los olvidados (1997), fue durante un tiempo un faro para muchos de nosotros. “Marbella y la bestia” nos recordaba insistentemente en qué había convertido Gil la ciudad. Las dos primeras estrofas son ejemplificadoras:

Hay una ciudad en la Costa del Sol
cercada por el miedo, temblando en un rincón.
Una bestia la cautiva a golpe de cañón,
mercenarios en las calles controlan la situación.

Los ricos ya no lloran, sonríen sin parar,
los defiende el Gil-y-pollas,
su alcalde y tal y tal.

Pero ha sido otra canción, sin embargo, la que me ha llevado a escribir este puñado de reflexiones. Esta mañana me he descargado el nuevo disco de Chico Ocaña, Canciones de mesa camilla (2010), donde hay una sevillana dedicada a Marbella, en la que incluye un refrán recogido ya por el romántico Richard Ford: «Marbella la bella, quien entra con capa sale sin ella». Es un antiguo y burdo tópico, asociado al bandolerismo y al pasado musulmán, prejuicioso, como todos los que acumulaba el viajero británico. El problema es que ahí prosigue, redispuesto y actualizado hasta el punto de ser vinculado con la corrupción malaya. Por eso preferiré siempre al sutíl Kiko Veneno que al ex líder de los Mártires del Compás, aunque eso es otra historia. Lo importante es que, enquistada en esa canción, se nos muestra la verdadera herencia del gilismo: haber quedado retratados como un pueblo inculto y cateto que permitimos a Gil y su tropa hacer de las suyas porque queríamos lo mismo que él, dinero y poder, sin importar el precio que había que pagar por ello. Quién no escucha habitualmente «si volviera Gil… yo lo votaba otra vez». Yo, más bien, lo botaba.

Crecer en pleno gilismo fue duro, pero por suerte mi generación, en gran parte, supo tomar conciencia del asunto. Somos invisibles, pero estamos aquí. En la noche. En la lluvia. Esta es la conclusión que he sacado a lo largo de este año, desde que surgió ¡¡Arde Marbella!! hasta que cogí el portillo de vuelta a la universidad, saturado de ideas, proyectos en potencia e ilusiones. Entre tanto, ha dejado de llover. Por suerte, esta vez no habrá inundaciones especulativas.

Prometeo.