Archivo para Jesús Gil

Al fin, una alegría

Posted in Denuncia with tags , , , , , , , on 11 enero, 2012 by ¡¡Arde Marbella!!

Acostumbrados a que, casi desde que tenemos uso de razón, los medios sean por lo general transmisores de decepciones y causa de indignación, hace poco -y sin que sirva de precedente- se invirtió la tendencia. El motivo, la sentencia del TSJA que obliga al Ayuntamiento y la empresa Tensa a desalojar tanto La Pesquera como el parking ubicado bajo ella. Ambas instalaciones han sido, durante muchos años, un vivo recordatorio de la dictadura consentida de Gil y los suyos. Cedido por Alfredo Palma al Consistorio, el solar de la plaza de la Victoria debía ser de uso público, y así fue en un principio, albergando el mercado de abastos o la sala de usos múltiples que algunos todavía recordamos vagamente. En el momento en que fuera destinada a otros fines, su propiedad habría de volver a la familia Palma, embarcada durante años en una aventura judicial que dejó nuevamente de manifiesto los motivos por los que muchos nos resistimos a confiar en esto que llaman justicia.

De cualquier manera, parece que el escarnio toca a su fin y que esta empresa, cuyo rostro visible es Ramón Mesa (con unos antecedentes penales que no le han impedido aparecer recientemente sentado en primera fila en alguna aparición televisada de la honorabilísima Esperanza Aguirre) y tras el que, tradicionalmente, se ha situado a la familia Gil, tendrá que dejar el edificio, obtenido con los métodos propios de la época. Aunque con pena por los trabajadores que irán irremediablemente a la calle, cuyas condiciones laborales han sido bastante lamentables, desaparece un símbolo, si bien esta circunstancia debería servir también para recordarnos que las cosas no han cambiado demasiado y que queda mucho por hacer. Aunque cambie el collar del perro, el futuro no es precisamente halagüeño. Puede que la alcaldesa se vaya a la Junta una vez se instale el PP en ella para cederle el trono a Félix Romero, el mismo que negó la existencia de la batalla campal que tuvo lugar en la Feria de Día en la que mujeres, niños, viejos y jóvenes fueron apaleados por la Policía Nacional mientras la Local, por extraño que parezca, les pedía que se controlaran. O que Bernal, en un arrebato, presente alguna propuesta coherente. Pero si no varían las condiciones del juego, lo que pasará cuando el pueblo tome conciencia del pasado y el futuro que nos espera, máxime al haber poco o nada que perder, mal vamos.

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Pregonando lo que somos

Posted in Denuncia with tags , , , , , on 27 octubre, 2011 by ¡¡Arde Marbella!!

Por El Niño de la Cotorra.

Publicaba el diario El Mundo en su edición de Málaga (25/10/2011) que la que iba a ser nuestra flamante pregonera de Semana Santa, Mariló Miñones, ha decidido declinar la invitación al estar procesada en el “caso Saqueo 2”. Para Miñones, ex concejala de Cultura en tiempos en que estas actividades brillaron por su ausencia incluso más que ahora, solicita la Fiscalía una pena de nada menos que nueve años de cárcel al considerarla responsable de delitos como malversación de caudales públicos.

El nombramiento de Mariló Miñones se produjo, no obstante, con algo de polémica, ya que su principal valedor fue su ex marido, Antonio Belón, conocido por su capacidad de arrimarse al sol que más calienta (llámese GIL o PP) y presidente de la Agrupación de Cofradías. Al parecer, el modo de llevar a cabo el nombramiento fue incluir la propuesta en el turno de ruegos y preguntas de una reunión ordinaria para, según la noticia de El Mundo, evitar que tuviera que ser sometida a votación. De acuerdo con la información que firma José Carlos Villanueva, la decisión no ha gustado nada al párroco de la Iglesia de la Encarnación, José López, ni a la alcaldesa.

Sin embargo, esta oposición del párroco y la alcaldesa, que de momento no ha sido expresada públicamente, se ha echado en falta en otros lances similares. Así, parece que hay quien se empeña en perpetuar la etapa gilista o, lo que parece más acertado, demostrar que no la hemos superado en absoluto. Como ejemplo, baste recordar a la que fue pregonera de la Semana Santa de 2009, la tristemente conocida jueza Pilar Ramírez, condenada por tomar parte en procesos en los que figuraba su padre, impulsor de varios negocios junto a la Coporación encabezada por Gil y algunos de los siniestros personajes que con él arribaron a Marbella, como Felice Cultrera, cuñado de Ángeles Muñoz. Sin ningún rubor, Ramírez largó un extenso pregón ensalzando la Semana Santa y los valores a ella aparejados sin que nadie recordara por un momento su condena.

Y es que, según uno de los ediles de la actual Corporación, Ramírez estaba en cualquier caso “profundamente arrepentida’, lo que, como postulaba Lutero, parece ser suficiente para alcanzar la salvación. No obstante, se echó en falta una petición de perdón pública a su pueblo por parte de alguien dedicado en teoría a impartir justicia, si bien las mismas voces que dieron por válido su arrepentimiento exigen ahora como un requisito imprescindible para la paz que los presos de ETA hagan lo propio. Aunque marcando las distancias entre los que comenten estos delitos y los que asesinan, no conviene olvidar que la mafia que se instaló en la ciudad como consecuencia de la puesta en marcha de los negocios de Gil también es culpable de no pocos ajustes de cuentas y muertes, aunque no siempre trasciendan a la opinión pública.

De cualquier manera, estamos ante un más de lo mismo, intentos de rehabilitación pública (para el que se lo crea) de personajes culpables de todo lo que hemos padecido y cuyas secuelas seguiremos arrastrando por mucho tiempo. Es el caso de Tomás Olivo, quien rige los designios del Marbella Express a través de personas de su confianza empleando las mismas y deplorables tácticas empresariales que sus predecesores en la gestión del diario, Martín Hidalgo (cada vez más alejado del mismo) y un largo etcétera que se deja ver en distintos saraos o en las procesiones de Semana Santa, convertida, cada vez más, en algo ajeno a la devoción y más próximo a un muestrario de los males que acucian al pueblo.

Donde siempre es carnaval

Posted in Denuncia with tags , , , , on 22 abril, 2011 by ¡¡Arde Marbella!!

Por el Niño de la Cotorra.

Muchos tenemos, desde nuestra más tierna edad que la hubo, el recuerdo de atuendos y situaciones imposibles vistas por nuestras calles. Sin importar el barrio, o si corrían por cuenta de gente de aquí o de más allá, tantas y tantas escenas han hecho que Marbella sea algo así como un carnaval perpetuo en el que el surrealismo (cuando el caso no requiere un calificativo más doloroso) es el pan de cada día. Aprovechando esta circunstancia, los que se han empeñado en eternizar nuestro carnaval, probablemente más calvario que otra cosa, siguen campando a sus anchas por el pueblo.

Es lo que ocurre con los responsables del robo de documentación relacionada con Gil el pasado año 2001, que probablemente anden detrás también del que tuvo lugar hace unos días y que de seguro vivirán perfectamente camuflados en esta sociedad víctima del desarraigo. Asimismo, no debería extrañar que quienes andan detrás de ese robo sigan desempeñando su función en alguno de los numerosos puestos de trabajo relacionados con el Ayuntamiento. O con la justicia, ya sea para impartirla o para mantenerla. Porque cuesta creer, como sostiene la Policía Nacional, que sea obra de unos menores con ganas de cometer actos vandálicos, y más en esta ciudad. De cualquier manera, es previsible que nada pase, que todo siga como hasta ahora y, como hace diez años, el tiempo sea el mejor aliado del silencio y el olvido.

Quizá en ello, en el sempiterno carnaval, anden también ahora nuestros políticos, amantes de las fiestas siempre que sean para colectivos vecinales cercanos, la tercera edad o su propio disfrute. Basta con ver a la alcaldesa, siempre presente en la foto y ausente con respecto a lo que nos interesa, con la sonrisa tatuada en la boca y dispuesta a escuchar al que consiga acercarse para luego volverle la espalda. Y con el mismo mensaje y la misma estructura, sin importar si habla de plantas, enfermos o contaminación. Por otro lado, su principal opositor, José Bernal, es también un gran amante del surrealismo. El mismo que lo llevó a dirigir, con prácticamente los mismos conocimientos que podemos tener muchos de nosotros sobre la gestión del agua (ninguno absolutamente), los desgnios de la empresa pública Acosol. Sin embargo, no cabe duda que ha renovado profundamente a la misma. Y es que, además de gestionar las aguas de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol y de servir, como siempre, de “cementerio de elefantes” para los políticos de la costa a nuestra costa, Acosol ahora es también editora de una revista pseudodeportiva y patrocinadora de equipos varios que han demostrado su fidelidad al candidato socialista. Dejando claro que es loable impulsar la práctica del deporte, una de las grandes carencias del municipio, es de justicia resaltar el uso que, como cabría esperar, hace de ella el consejero delegado de Acosol. Un buen ejemplo lo tenemos en su último número, en el que Bernal es el protagonista absoluto de una de esas entrevistas, cada vez más frecuentes a nuestro pesar, en las que el entrevistado se hace cargo de preguntas y respuestas.

Sea como sea, nos lo tenemos merecido, así que, mientras nadie se mueva para remediarlo, lo más recomendable será, como bien proponía nuestro querido Albert Pla en “Veintegenarios”, seguir “tomando el sol” ahora que llega el buen tiempo. Disfrutar de nuestras terrazas mientras el Ayuntamiento lo permita y beber cerveza mientras el Gobierno haga la propio. Y que en las próximas elecciones llegue otro, o el mismo, y nos vuelva a quitar lo que es nuestro. Que siga el carnaval.

Resistencia pacífica a la caspa

Posted in Denuncia with tags , , , , , , on 20 mayo, 2010 by ¡¡Arde Marbella!!

Por el Niño de la Cotorra.

No hace mucho, Paco Moyano, lo que se dice un hombre tranquilo a la vez que una de las personas más entendidas del pueblo en lo que respecta al flamenco o el jazz, tuvo que pasar el trago de entrevistar en la televisión local a Óscar Horacio, ése que, por no decir nada hiriente de momento, también tuvo su propio programa en dicho medio. Ante la cara de estupor de Moyano, el hombre explicaba los pormenores de su llegada a Marbella, a la par que Gil y el aluvión de caspa y podredumbre que le acompañó.

Así, señaló que se encontraba en su Argentina natal escribiendo un libro cuando, como en una película de agentes secretos, sonó el teléfono, lo descolgó y alguien le dijo “Óscar Horacio, acá la cosa está muy mal, vente que Marbella te necesita”. Y claro, ni corto ni perezoso, él cogió sus trastos y se plantó aquí. Lo mismo que pasó con A. Santisteban, A. Caparrós, F. Campuzano y todo un elenco más propio de ocupar su sitio en El crepúsculo de los dioses de Billy Wilder que de tenerlo en la televisión local y, por ende, en nuestras propias vidas y en el presupuesto de Marbella. Toda esta gente comparte el rasgo de haber pertenecido a un tiempo que afortunadamente pasó, aunque esta circunstancia parece que en el pueblo aún no se da.

De este modo, es evidente que muchos de ellos todavía siguen avergonzando a Marbella con su sola presencia, como alguien le soltó un día al ex concejal Lendínez (creo que actualmente sigue huido) al verlo en un bar antes de que llegara la operación Malaya. Y participando en sus medios, en este caso gracias a la dirección de la televisión municipal, de la que naturalmente se encarga el equipo de gobierno. Volviendo a Óscar Horacio, resulta que visitaba las instalaciones de Radio Televisión Marbella para presentar una película en la que retrata  “su Marbella” en compañía de sujetos como Kristina Szekely, la siniestra presidenta del Rotary Club Marbella y otros por el estilo.

Feliz, comentaba que había sido toda una experiencia la de grabar junto a sus amigos un documento visual que fue presentado por todo lo alto que se puede imaginar en el cine de Puerto Banús y que esperaba ayudara a superar la crisis de alguna manera. Incluso llegó a manifestar que no descartaba hacer una serie, no sabemos si con apoyo institucional. El caso es que, mientras uno contempla esperpentos como éste, recuerda que cualquiera, de Marbella o adoptado por ella, que haya querido destacar de alguna manera en algún campo se ha visto obligado a largarse, aunque ahora lo reciban con trompetas una vez alcanzado el merecido reconocimiento a su trabajo.

Esta circunstancia no tiene pinta de variar, al menos por parte de las autoridades, aunque la palabra cambio sea una constante en sus falsas bocas. No obstante, quedan cosas que sí están en nuestra mano, y que quizá haya llegado el momento –si no lo fue siempre- de hacer. Una suerte de resistencia pacífica a la caspa, al vacío, al robo de lo que es nuestro. Y ejemplos no faltan. Uno de ellos lo constituye nuestro ilustre y televisivo ex alcalde, Julián Muñoz, al que el trabajo en un chiringuito ha facilitado su situación actual. Pero no es el único que obtiene beneficios de esta forma: se dice, y seguramente sea cierto, que las visitas al establecimiento han aumentado nada más por verle la cara. Que, también se cuenta por ahí, le cambió bastante cuando alguien de Hacienda, ante su pregunta, le dijo que sí, que naturalmente tendría que esperar la enorme cola para que lo atendieran.

No cuesta nada poner mala cara cuando uno se cruza con alguien así donde sea. Tampoco dejar de ir a los bares, restaurantes y negocios que frecuentan o regentan, que los hay a patadas. Que se sepa, estas cosas no son delito, y hay que evitar, naturalmente, caer en él. No por respeto a una ley que no está hecha para nosotros y que sólo nos tiene en cuenta a la hora de pagar, sino porque nuestra integridad vale más que todos esos juntos. Quizá así nos fuera mejor y nuestra consideración y calidad de vida mejorara un poco. Cuestión de ponerse.

Marbella y sus medios

Posted in Denuncia with tags , , , , , , on 07 mayo, 2010 by ¡¡Arde Marbella!!

Por el Niño de la Cotorra.

De todos es sabido que en Marbella tradicionalmente hemos tenido una clase política que no nos merecemos. Digo tradicionalmente porque esto no se cumple en el caso de Gil, al que el voto masivo convirtió en nuestro merecidísimo alcalde gracias a la estupidez, las ansias de medrar o las pocas ganas de trabajar de gran parte de nuestra población. Exceptuando este caso, nuestros políticos, antes y ahora, se han caracterizado por su apatía, su desinterés y el afán de gobernar, principalmente, para los de fuera y para la tercera edad, que, a diferencia de los jóvenes, devuelve las múltiples atenciones recibidas en forma de votos. Sin embargo, pocos se plantean, al menos públicamente, si hemos hecho algo para merecer los medios de comunicación que hay en la ciudad, refiriéndome con esto principalmente a los escritos, en los que cabría esperar algo más de reflexión o de ideas. Empezando por el Sur, considerado más serio y de más enjundia, como es natural, que un diario local de treinta o cuarenta páginas. Pero la seriedad, en este caso, parece haber quedado para los obituarios o para la sección de Deportes que, como todos sabemos, es la que verdaderamente importa.

Y es que, sin buscar ecuanimidad, que probablemente desapareció en el momento en que la prensa pasó a adquirir una dimensión empresarial sin la que no habría subsistido, sí cabría esperar algo más que loas y palmas continuas a la gestión del PP al frente del Ayuntamiento, así como ataques a la parte contraria, probablemente merecidos por su demostrada ineptitud en la mayoría de los casos. Esto, en ocasiones, da lugar a informaciones que suponen ni más ni menos que un insulto a nuestra ya maltratada inteligencia. Como muestra destacada, podríamos citar aquel día, no muy lejano, en que el periódico llevaba como tema del día una noticia firmada por el delegado de Sur en Marbella, Héctor Barbotta, en la que se afirmaba que la mayor parte de la población de la ciudad consideraba que la crisis no había afectado tanto a la ciudad como al resto del país, por lo que la situación era –debemos deducir que sigue siéndolo– cuanto menos buena. No sabemos si, en el momento de elaborar esta información, Barbotta, que desde hace unos años nos deja sus impresiones en ese ejercicio de surrealismo llamado Blog Malayo (un título que debería molestar a los que siempre velan por el buen nombre de Marbella), se olvidó de la Cafetería Marbella, de Los Monteros, del Don Miguel o del estado del Casco Antiguo, o es que simplemente piensa que, visto lo visto en la ciudad, nos tragamos cualquier cosa por falsa que sea. En cualquier caso, supongo que, como mínimo, situaciones como esta exigen una profunda reflexión.

Y así llegamos al Marbella Express, el medio escrito que sin duda ha calado más hondo en nuestra sociedad aunque muchos sigan denominándolo La Tribuna por la adopción de su diseño o porque al frente de él siguen los mismos siniestros personajes que se encargaron de amplificar todas las mentiras, excesos verbales y tropelías de nuestro en teoría difunto ex alcalde.  Hablamos de Martín Hidalgo y Fernando Gutiérrez de Madariaga, director y subdirector respectivamente. Del primero poco se puede decir que no se sepa ya, empezando por los dos despidos millonarios de que fue objeto y que pagamos entre todos y continuando con las descalificaciones y calumnias que le han hecho contar con innumerables denuncias de todo tipo (algo de lo que habitualmente se jacta). El segundo, aunque no tan conocido como el anterior, no es por ello menos odiado gracias a la sección Milton, esa que él mismo describe como “espacio de humor inteligente” y desde la que lleva años riéndose de las desgracias de este pueblo mientras cobra un sueldo al que muchos no llegaremos en nuestra vida. Aunque se atribuye erróneamente al primero, él fue el responsable de la rememorada frase de que en Marbella no se había visto un jamón hasta que vino Gil a salvarnos. Ambos controlan el día a día del periódico, cuya correspondencia con la realidad o con el periodismo es prácticamente inexistente y en el que, por el trato despótico que suelen recibir, pocas personas duran en sus puestos. Para comprobarlo, basta con echar un vistazo a la evolución de la mancheta en su corta trayectoria.

Pero lo realmente triste de todo esto es que estos dos sujetos, después de dejarse la piel (generalmente ajena) en la tarea de preservar la esencia del gilismo, hayan trabajado para PSOE y PP sin ningún rubor por parte de las dos formaciones, ya que no cabe esperar vergüenza en estos sujetos. Así, una vez constituido con la ayuda de personajes tan nefastos para Marbella como Tomás Olivo, que sigue presente directa o indirectamente en su accionariado, el Marbella Express se puso al servicio del PSOE y comenzó a impulsar la carrera política de Pepe Bernal y su banda. Tras algún tiempo socavando la labor del PP al frente del Consistorio, parece que finalmente los populares han conseguido hacerse con el periódico, y en la actualidad es Antonio Caracuel, hermano de nuestra ambiciosa Teniente de Alcalde, quien hace y deshace a su antojo en él, lo que supone, a modo de demostración visual, que Kika Caracuel haya pasado de no aparecer jamás a ocupar buena parte de sus portadas. Esto, naturalmente, cuando no se dedican a los aspectos más escabrosos de los conflictos bélicos que hay en el mundo, respondiendo al gusto del subdirector, que compensa su ausencia de conocimientos sobre periodismo o expresión escrita con un desmedido afán por la sangre y la violencia heredado, según parece, de sus tiempos en el ejército y de las cerca de trece guerras que, muchas veces simultáneas en el tiempo, aseguraba haber cubierto en un artículo.

Pero volviendo al tema que nos ocupa, lo triste de todo esto es que las ansias de superar el gilismo y su herencia proclamadas a los cuatro vientos por PP y PSOE queden en meras palabras mientras se sigue manteniendo en sus puestos a algunas de las personas que más daño  nos han hecho, haciendo bueno lo de “si no puedes con el enemigo, únete a él” y dejando claro que en política vale todo con tal de conservar el asiento y los privilegios. Así, estaría bien que, en lugar de tanta foto y tantos actos destinados a los que nos visitan, la clase política local, y especialmente el equipo de gobierno, emprendiera una regeneración para dejar atrás de una vez esa etapa, pero con ejemplos como éste o con el de la Policía Local, en la que Rafa Mora sigue imponiendo su ley, parece que estamos condenados a seguir desayunándonos la herencia que nos impusieron.

Mi generación

Posted in Denuncia with tags , , , , , on 17 abril, 2010 by ¡¡Arde Marbella!!

Ha vuelto a llover. Sólo los auténticos salen a la calle cuando llueve. La última vez que pise Marbella era Semana Santa. Me fui contento porque saludé, hablé, bebí y conspiré con gente auténtica. Una cosa quedó clara: los auténticos queremos salir también cuando hace sol. Esa simple intención era ya en sí un logro, un avance. Era la primera vez que de nuestras bocas no salía el epíteto «mierda» acompañando al nombre de este pueblo.

Estudiamos en Málaga. En Granada, Sevilla y Madrid. También hay gente en Barcelona. Otros prueban suerte en Londres, París y Berlín. Sabemos desenvolvernos bien en ambientes hostiles: vivimos lo mejor de los ochenta y lo peor de los noventa. Sin subterfugios, nos vamos haciendo periodistas, maestros, actores, fotógrafos, músicos, médicos, arquitectos, informáticos, historiadores, enfermeros, peritos, psicólogos, trabajadores sociales, traductores, biólogos o farmacéuticos. Los hay, incluso, que se convertirán en ingenieros aeronáuticos. Los que trabajan aquí, los que se buscan la vida, bendicen el día que volvemos para olvidar el hastío. Y todos tenemos proyectos. En la noche, con extremo sigilo, sabemos encontrarnos. Enfilamos la calle Aduar, nos perdemos en los oscuros callejones del puerto y merodeamos por la plaza de los Olivos. También jugamos al futbolín y bebemos cañas en los bares del barrio. No nos queda otra. No hay más. Sólo el consuelo de abrazarnos fugazmente, de besar al colega y preguntarle «tío, ¿qué tal?».

Aspiramos a que eso cambie. Nunca hasta ahora habíamos guardado en nosotros tal anhelo. No falta el que quiere montar un bareto o una sala de conciertos, otros más osados pretenden abrir una librería. Lo mejor del caso es que, sin apoyos municipales, hay ya iniciativas que parecen salir del abismo, como Marbellainformacion.com o Arkham Marbella. Puede ser cierto que la Delegación de Juventud de Marbella esté dispuesta a escuchar propuestas, pero no lo es menos que exija lealtad política o aproveche nuestro esfuerzo para echarse flores. Como otras veces se ha escrito aquí, en muchísimas ocasiones ha demostrado ya el director  del área juvenil que está ahí para los suyos, no para los demás. La consigna es, pues, clara: volver a la ciudad y tomar la iniciativa por nosotros mismos.

Y, ante todo, reivindicamos la autenticidad. La esencia de pueblo que perdimos en el año 1991. Una canción de Los Muertos de Cristo, incluida en su fabuloso disco Los olvidados (1997), fue durante un tiempo un faro para muchos de nosotros. “Marbella y la bestia” nos recordaba insistentemente en qué había convertido Gil la ciudad. Las dos primeras estrofas son ejemplificadoras:

Hay una ciudad en la Costa del Sol
cercada por el miedo, temblando en un rincón.
Una bestia la cautiva a golpe de cañón,
mercenarios en las calles controlan la situación.

Los ricos ya no lloran, sonríen sin parar,
los defiende el Gil-y-pollas,
su alcalde y tal y tal.

Pero ha sido otra canción, sin embargo, la que me ha llevado a escribir este puñado de reflexiones. Esta mañana me he descargado el nuevo disco de Chico Ocaña, Canciones de mesa camilla (2010), donde hay una sevillana dedicada a Marbella, en la que incluye un refrán recogido ya por el romántico Richard Ford: «Marbella la bella, quien entra con capa sale sin ella». Es un antiguo y burdo tópico, asociado al bandolerismo y al pasado musulmán, prejuicioso, como todos los que acumulaba el viajero británico. El problema es que ahí prosigue, redispuesto y actualizado hasta el punto de ser vinculado con la corrupción malaya. Por eso preferiré siempre al sutíl Kiko Veneno que al ex líder de los Mártires del Compás, aunque eso es otra historia. Lo importante es que, enquistada en esa canción, se nos muestra la verdadera herencia del gilismo: haber quedado retratados como un pueblo inculto y cateto que permitimos a Gil y su tropa hacer de las suyas porque queríamos lo mismo que él, dinero y poder, sin importar el precio que había que pagar por ello. Quién no escucha habitualmente «si volviera Gil… yo lo votaba otra vez». Yo, más bien, lo botaba.

Crecer en pleno gilismo fue duro, pero por suerte mi generación, en gran parte, supo tomar conciencia del asunto. Somos invisibles, pero estamos aquí. En la noche. En la lluvia. Esta es la conclusión que he sacado a lo largo de este año, desde que surgió ¡¡Arde Marbella!! hasta que cogí el portillo de vuelta a la universidad, saturado de ideas, proyectos en potencia e ilusiones. Entre tanto, ha dejado de llover. Por suerte, esta vez no habrá inundaciones especulativas.

Prometeo.

El conservatorio de Marbella

Posted in Denuncia with tags , , , , , , , , on 22 octubre, 2009 by ¡¡Arde Marbella!!

La primera vez que entré en el conservatorio de Marbella las cajas de fruta se apilaban cerca de la puerta y el olor a pescado era fuerte. Las paredes de las aulas estaban almohadilladas con corcho raído y el ambiente era tristón por culpa del suelo gris, el intenso azul marino de los pasillos y los fluorescentes del techo, aunque daba al lugar cierta alegría el conserje, con sombrero de paja y camisa abierta hasta el pecho, siempre dispuesto a darte conversación. En efecto, en otoño de 1995 el conservatorio se encontraba todavía ubicado en el edificio del antiguo mercado, que fue demolido poco después por acción de la especulación gilista: el mural de Las señoritas de Aviñón, que decoraba la entrada del establecimiento central, cayó en el olvido; los alumnos de música y danza, a la espera de un nuevo lugar donde recibir las clases, peregrinamos a la guardería municipal; el alcalde Jesús Gil se embolsó, como era costumbre, un buen dinero por la recalificación ilegal de los terrenos; y supongo que el conserje, quien sigue igual de alegre, como pude comprobar gratamente hace varios meses mientras hacía zapping (programa Aquí Estamos de Canal Sur, ver  a partir del minuto 10:05 y del 58:25 del capítulo dedicado a Marbella), acabó jubilándose. Así pues, después de que los alumnos terminarán el curso solfeando en bancas de párvulo, el conservatorio fue trasladado en el año 1996 a la plaza del Puente Ronda, a un edificio rehabilitado y adaptado para la enseñanza, propiedad de la familia Maíz Martín, que lo cedió por quince años al Ayuntamiento.

Aunque recibió un indigno nombre, el de su director, un prepotente y chulo músico gaditano, que visitaba el centro más de noche que de día, si es que alguna vez pasaba por allí en todo el año, el conservatorio se convirtió pronto en un punto de referencia para la ciudadanía y la gente joven, aportando algo de vitalidad al decaído casco antiguo de Marbella. Además de música y danza, allí se han impartido clases de teatro y celebrado multitud de conciertos y recitales, sin olvidar que en sus primeros años cobijó una pequeña biblioteca municipal, que hacía el apaño y por lo menos no se calaba por usar pésimos materiales en la construcción. Hace unos diez años que terminé mis estudios de grado elemental, pero el conservatorio ha seguido siendo parte de mi vida por ser lugar de encuentro  y reunión, al tiempo que transitar por la coqueta plaza donde aún se ubica siempre es reconfortable, no sólo por la música que sale de los ventanales, si no porque el lugar es el único de nuestro casco antiguo donde todavía pueden verse, cuando terminan las clases, niños jugando y chavales en pandilla. Parecía, en definitiva, que algo funcionaba en Marbella, especialmente cuando Felipe Campuzano fue destituido en el año 2003, aunque hubo que esperar hasta los tiempos de la Gestora para ver su nombre desvinculado por completo de la institución.

Pero entonces el PP ganó las elecciones municipales de 2007 y pronto la realidad cayó sobre el conservatorio como una losa de piedra. En abril de 2008, según palabras de Miren Alberdi, que ha acabado dimitiendo como directora, la corporación local ya tenía pensado trasladar el conservatorio y no renovar el contrato de arrendamiento con los propietarios, uno de los cuales, como bien sabemos todos, es el médico Antonio Maíz, concejal de Salud. Por ley, al poseer el 33,3% de la sociedad propietaria del conservatorio, el concejal se encuentra en una situación de incompatibilidad, por lo que debe dejar su cargo o el centro tiene que ser reubicado en otro edificio. Aquí empiezan los problemas y las incoherencias municipales, puesto que desde un principio sólo se ha barajado la segunda opción, sacar el conservatorio del Puente Ronda, decisión que el Ayuntamiento mantuvo oculta a la opinión pública todo el tiempo que pudo. Cuando fue elegido como concejal, Antonio Maíz era lógicamente consciente de que recibía desde 1994 una renta todos los meses por parte del Ayuntamiento a cambio del alquiler de su propiedad, un palacete moderno heredado de su padre, también conocido y reputado médico de la ciudad. Por tanto, él mismo sabía que convirtiéndose en concejal quedaría en una tesitura delicada respecto a esta cuestión. Por si ello fuera poco, esta incongruencia ha acabado convirtiéndose en el principal argumento municipal para efectuar la reubicación del conservatorio, reparos que la corporación local todavía no ha puesto a que La Juanita, empresa del concejal Antonio Espada, suministre constantemente materiales de construcción para casi todas las obras municipales.

¿Es la familia la que ha decidido no renovar el contrato de alquiler o el propio Ayuntamiento? A efectos prácticos no hay respuesta posible porque una de las personas implicadas, el mencionado concejal de Salud, es pieza importante de ambas partes. El dar, desde luego, no es virtud admirable y reseñable de esta familia que dice desvivirse por Marbella. No olvidemos, en cualquier caso, que no están regalando nada; que reciben mes a mes una buena tajada por la cesión del edificio, el cual, aquí viene lo bueno, fue rehabilitado y reformado con dinero municipal. La obra vino a costar unos cuatrocientos millones de pesetas, pagado por todos nosotros y que a partir de ahora, cuando la casa vuelva a la familia, ellos disfrutarán en exclusiva. Entre tanto, el conservatorio se muda al Parque de la Constitución y nuevamente la ciudadanía tiene que hacer frente a una costosa obra de rehabilitación y adecuación. Así pues, en conclusión, no sólo perdemos un espacio de cultura y sociabilidad en pleno centro de Marbella, sino que ahora también nos quitan medio parque.

Queda claro, después de esta larga argumentación, que detrás de todo esto hay, como siempre en esta vida, cuantiosos intereses económicos. De hecho, parece que durante todo este tiempo han visitado la casa algunos compradores, quienes contaban además con el beneplácito previo de la familia. En su defensa, el concejal afirma que desde mayo de 2007 no ha recibido ingreso alguno por la concesión, pero lo cierto es que el contrato sigue vigente y la sociedad familiar no ha dejado de recibir el dinero todos los meses. Es más, en concepto de indemnización, desde el 15 de septiembre pasado los dueños del inmueble obtendrán cada mes casi mil quinientos euros más (de 6.000 a 7.482) por la prórroga del arrendamiento. Era esto o los alumnos se quedaban en la calle sin poder dar clases durante todo un año, puesto que la finalización de la obra del nuevo conservatorio no está prevista hasta septiembre de 2010. Es importante que los ciudadanos de Marbella no pasemos por alto ese último dato, como tampoco debemos obviar que el nuevo PGOU cambia la calificación urbanística del edificio del Puente Ronda de equipamiento público a suelo residencial privado, lo que recibió numerosas alegaciones a las que Ángeles Muñoz y su equipo hicieron oídos sordos. Lo que más jode, en fin, es que aunque el dinero no le haga mucha falta, según su declaración de bienes, Antonio Maíz junto con su familia llegó a pedir por la citada ampliación del contrato al propio Ayuntamiento para el que él trabaja hasta 8.287 €, sin mostrar la más minina generosidad para con sus propios conciudadanos.

Prometeo.